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El País

Prostitución, caos en tránsito y casas abandonadas en Gascue

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De un ensanche tranquilo, con poca circulación de vehículos, viviendas unifamiliares, amplias aceras y calles, Gascue se ha convertido en una zona en la que proliferan los centros de diversión, sus vías se utilizan como estacionamiento y es notorio el abandono de las pocas casas originales.
Las juntas de vecinos Caonabo y Primavera de Gascue muestran preocupación por el cambio vertiginoso que experimenta el sector que hasta la guerra de abril de 1965 era el preferido de las clases alta y media alta.
Bienvenida Castro, presidenta de la junta de vecinos Primavera de Gascue, señala que trabajan actualmente con la Policía Nacional y el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (CESTUR) con miras a enfrentar la prostitución y la delincuencia en la zona.
Cita entre las calles donde proliferan más centros de prostitución, la Pasteur, Osvaldo Báez y otras aledañas, donde en la mayoría de los casos operan de manera oculta.
Señala la falta de poda de los árboles, ya que en algunas calles las ramas copan las vías y constituyen un peligro público para quienes transitan por ellas.
Explica que el Ayuntamiento del Distrito Nacional inició hace tiempo el programa de poda, pero estima que va muy lento, por lo que sugiere que lo hagan por calles para que pueda abarcar todo el sector.
Deplora la oscuridad que envuelve al sector Gascue en horas nocturnas, por lo que la zona presenta un panorama tétrico y nadie se atreve a caminar por el lugar por temor a ser víctima de los delincuentes.
“Los árboles están muy frondoso y tapan el alumbrado, en las calles donde existen lámparas, porque en la mayoría no hay y esto es un peligro público que impide que la gente salga en horas de la noche por temor a ser asaltada”, expone Castro.
Para el asunto de la iluminación, precisa, hicieron contacto con el Ayuntamiento del Distrito Nacional, institución que ha reparado algunas, pero que parece que por falta de presupuesto no ha podido avanzar.
Caótico. La entrada de los vehículos del transporte público por las calles de Gascue constituye uno de los más grandes dolores de cabezas para quienes habitan en el sector.
A esto se suma la creciente apertura de establecimientos comerciales, oficinas públicas y privadas sin estacionamiento, lo que hace que las calles se conviertan en parqueos sin ninguna regulación. Calles como la Santiago y la Lea De Castro, han sido convertidas en vías de carros públicos y minibuses del transporte de pasajeros, lo que ha contribuido a la arrabalización del emblemático lugar.
María Isabel Thomén, secretaria de la junta de vecinos Caonabo, culpa al propio Estado de ser uno de los propiciadores de la destrucción de Gascue con las instalaciones de oficinas públicas sin los debidos estacionamientos ni los baños adecuados para la cantidad de personas que acuden a ellas.
Arrabalizan
María Isabel Thomén, de la junta de vecinos Caonabo, afirma que la ocupación de calles como parqueos y la instalación de oficinas públicas y privadas arrastran a su vez a parqueadores, venduteros, delincuentes, bancas, salones, actividades totalmente opuestas a la idiosincrasia de la zona. Lamenta que no exista una política de Estado para proteger a Gascue, donde existen normativas y reglas que son violadas constantemente. La dirigente comunitaria sostiene que hay violaciones de uso de suelo, en tipología de edificaciones, la permeabilidad permitida de las densidades, en los linderos, las alturas, sin que se vislumbre una política para proteger al sector, que pudiera convertirse en atractivo turístico.


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