DISCURSO COMPLETO PRESIDENTE ABINADER RENDICIÓN DE CUENTAS ANTE LA ASAMBLEA NACIONAL



27 DE FEBRERO DE 2021


Salutaciones,


Asambleístas,


En el día de hoy comparezco ante esta Asamblea Nacional para rendir cuentas de estos primeros meses al frente del gobierno. Lo hago consciente del compromiso que asumí ante la nación al prestar juramento como presidente de la República.


¡Qué meses han sido estos! Meses de trabajo intenso, de cambios profundos y de apego a las leyes. Sí, apego a las leyes, a la ética y a las instituciones del país, porque amigos y amigas, la República Dominicana ya no es la misma.


En esta primera rendición de cuentas quiero resaltar los avances que ya hemos logrado, así como presentar nuestras ideas sobre el país que entre todos y todas estamos construyendo.


Desde el momento mismo de la fundación de nuestra República, este acto de rendición de cuentas representa uno de los más sagrados deberes de los servidores públicos para con los ciudadanos.


Rendir cuentas ante los representantes del pueblo soberano, representa un homenaje a los padres fundadores de la Patria que moldearon nuestra identidad.






Juan Pablo Duarte fue el primero en mostrarnos la importancia de hacerlo cuando a su regreso a Santo Domingo, después de haber servido en las filas del Ejército del Sur que combatía en Azua, presentó un detallado informe de sus actividades, peso por peso. Y devolvió a las arcas del incipiente Estado dominicano cada centavo que no hubo de gastar en las acciones militares que le fueron encomendadas.


Así es como el ideal de una República Dominicana independiente y democrática, labrada bajo los preceptos del padre de la patria, de la que hoy celebramos su 177 aniversario, surgió acompañada de principios éticos y la enseñanza de que a la política se va a servir, no a servirse.


Hoy, nos encontramos ante nuevos desafíos que nos ponen a prueba y nos exigen estar a la altura de este momento histórico. Y les aseguro que su presidente lo está.


Hoy pueden tener la certeza todos ustedes de que la República Dominicana tiene un mejor gobierno, que además de imprimir un sello de transparencia y ética ha mejorado la eficiencia en la administración pública.


Señoras y señores,


El año recién transcurrido será recordado como uno de los de mayor incertidumbre y dificultades en los tiempos modernos en todo el mundo.


Lo que empezó como una crisis sanitaria que se esperaba de corta duración, ha acabado convirtiéndose en una realidad muy distinta.






Los trastornos que ha generado esta pandemia en el sistema económico y en las relaciones sociales no tienen precedentes en esta época caracterizada por el intercambio comercial global y la movilización de personas a través de las fronteras.


Los graves efectos de la pandemia han puesto a prueba nuestro sistema de salud y nuestra economía, lo que ha obligado a reorientar nuestros planes y toda la acción gubernamental.


Muchas veces pienso cuanto habríamos avanzado con este nuevo gobierno sin los obstáculos que nos impone el COVID-19, aunque soy consciente de que en momentos turbulentos como estos es cuando más se requiere de una voluntad política capaz de unirnos como nación y un liderazgo capaz de colocar el bienestar colectivo por encima de sus propios intereses.


Asambleístas,


El pueblo dominicano cumplió responsablemente el 5 de julio pasado con uno de sus más sagrados compromisos democráticos y dio paso con su voto a un cambio de gobierno que ha supuesto también un cambio de cultura política y democrática en la República Dominicana.


Hoy puedo decirles que toda la acción de gobierno en estos poco más de 6 meses ha descansado en 5 pilares fundamentales:


· ENFRENTAR LA PANDEMIA,

· BLINDAR LA PROTECCIÓN SOCIAL,

· PREPARARNOS PARA EL RELANZAMIENTO DE NUESTRA ECONOMÍA,

· PROMOVER UNA CULTURA DE TRANSPARENCIA Y HONESTIDAD EN EL MANEJO DE LOS FONDOS PÚBLICOS,

· Y ACOMETER LAS REFORMAS ESTRUCTURALES QUE NUESTRO PAÍS NECESITA.



Señoras y señores,


Conozco los efectos de haber padecido el coronavirus, por lo que, como ciudadano y como su presidente, me solidarizo con todos y cada uno de los afectados por la pandemia y extiendo mi más afectuoso y solidario abrazo a quienes atraviesan por el dolor de haber perdido a alguno de los suyos.


A todos ellos quiero decirles que no están solos. Soy consciente del enorme esfuerzo que todos estamos asumiendo en esta lucha, y les pido que no bajemos la guardia, ahora que ya vemos la luz al final de este largo túnel.


Durante los primeros meses de mi gobierno tuvimos que afrontar lo más duro de la crisis sanitaria. Aún recuerdo como dos días antes de mi juramentación, el anterior director del Servicio Nacional de Salud aseguró que el sistema estaba colapsado. Esta fue la herencia que recibimos y a la que tuvimos que darle la vuelta.

Por ello, reforzamos la atención hospitalaria y añadimos 15 mil millones de pesos al sistema de salud, hasta llegar a más de 66,000 millones con los cuales aumentamos el número de camas donde fue necesario. Duplicamos nuestra capacidad en las unidades de cuidados intensivos, aceleramos la apertura de hospitales y centros de asistencia primaria que se encontraban en construcción, y formamos a más de 1,000 médicos y enfermeras en un gran programa nacional para ser más eficaces en la lucha contra el virus.


En pocas semanas pusimos en marcha un plan nacional de detección, aislamiento, rastreo y tratamiento de contagiados que nos ha ayudado a ser uno de los países del mundo con menor índice de mortalidad en esta pandemia.





Actuamos con urgencia porque sabíamos que de nuestras acciones dependía la vida de millones de nuestros conciudadanos.


Y cuando tras meses de incertidumbre por fin se descubrió la vacuna, el Gobierno había hecho ya su trabajo para que la República Dominicana no se quedara al margen.


Este pasado 15 de febrero presentamos el Plan Nacional de Vacunación, uno de los más ambiciosos de América Latina.


Este plan supuso la compra de 20 millones de dosis, 10 millones a AstraZeneca, 8 millones a Pfizer y otros 2 millones a través del sistema COVAX de la OMS.


Pero permítanme en este punto decir alto y claro, que en este tiempo hemos sentido la falta de solidaridad de los países más desarrollados, hasta el punto de que la mayoría de los compromisos de entrega de vacunas se han ido postergando de forma injusta. No pedimos que nos las regalen. Solo que dejen que los laboratorios cumplan con lo acordado.


Consecuentemente, reaccionamos y estamos trabajando para asegurarnos una ruta segura de vacunas que nos permita sortear estas dificultades y cumplir con nuestro calendario previsto.


Ya han llegado al país 50 mil dosis procedentes de la India, formula Astra Zeneca y en los próximos días llegarán 90 mil mas. El pasado martes 23 de febrero llegaron 768.000 vacunas de los laboratorios Sinovac de China.










Además, tenemos asegurado el suministro de 2 millones más de dosis con esta farmacéutica que llegaran en dos partes, el 15 y el 25 de marzo, lo que nos permitirá completar las dos primeras fases de vacunación. Y para mayor seguridad, y ante la incertidumbre de entrega, también reservamos con Sinovac 8 millones de vacunas mas: 4 millones para entregar en abril y la misma cantidad en mayo. Es así como podemos asegurar que para finales de junio tengamos vacunada al 80 por ciento de la población dominicana.


Ya hemos vacunado la primera línea de personal de salud de atención al Covid 19. Seguimos avanzando de forma acelerada vacunando a todo el resto del personal de salud y al mismo tiempo empezamos a vacunar a los profesores del nivel inicial y primaria al igual que ya empezamos a vacunar por los asilos y los hogares de adultos mayores.


La semana próxima iniciaremos con todos los adultos mayores de 70 años. Espero acompañar a mi madre, a la que, a sus 81 años, le corresponde esta fase e invito a todos a que acompañen a sus padres, madres, familiares y vecinos para asegurar su vacunación.


Dije que la salud de los dominicanos era nuestro objetivo sagrado y nunca ahorraríamos ningún esfuerzo ni recursos en conseguir lo mejor para nuestro pueblo. Y eso estamos haciendo.


Desde aquí quiero agradecer a todos los países que han colaborado, a las organizaciones internacionales y a todo el equipo de salud de la República Dominicana el trabajo que han hecho para conseguir que este proceso se ponga en marcha con éxito.


Pero para llegar hasta llegar aquí, y en mitad de la pandemia, además de proteger la salud, el gobierno tuvo también que poner en marcha el mayor escudo de protección social de toda nuestra historia para paliar la incidencia de la crisis económica que afectó gravemente a la vida de millones de dominicanos y dominicanas.


Y no fue fácil hacerlo, porque el gobierno saliente no dejó planificada ni una hoja de ruta, ni un solo peso en las arcas del Estado.


Por eso dispusimos la modificación y la ampliación de los programas ya existentes y se inyectaron más de 100,000 millones de pesos para su desarrollo.


Nuestro compromiso fue no dejar a nadie atrás. Que la protección social llegara a cada hogar dominicano en cada rincón del país. Y así lo hemos hecho.


Para ello decidimos la ampliación del programa de protección social “Quédate en Casa”, extendiéndolo hasta el mes de abril de 2021. Este programa fue concebido para garantizar la seguridad alimentaria de los hogares en situación de vulnerabilidad ante la pandemia.


También nos comprometimos a duplicar el monto asignado al programa “Comer es Primero” y a ampliar las acciones de acompañamiento de los hogares pobres y en extrema pobreza.


Hoy puedo anunciarles que, a partir de mayo de 2021, “Comer es Primero” se transformará en “SUPÉRATE” que implicará que un millón de hogares reciban 1,650 pesos mensuales, rediseñando su contenido para promover la inclusión laboral.


En relación con las ayudas precovid vamos a duplicarlas y a incorporar a 200.000 nuevos hogares.


Esto, recuerden, es nuestro compromiso cumplido: “LA DOBLE”.








Y para seguir apoyando a nuestros trabajadores, hemos dispuesto la extensión del Fondo de Asistencia Social al Empleado “FASE” también hasta el mes de abril de 2021, como medida excepcional y transitoria que garantice a los trabajadores aún suspendidos el mantenimiento de sus empleos y unos ingresos mínimos mientras dure el periodo de emergencia.


Gracias a las medidas implementadas y a la gradual recuperación de la economía en los últimos meses, hoy más de 460 mil dominicanos han podido volver a sus puestos de trabajo.


Pero para ellos y para quienes aún no se han podido reincorporar, en diciembre del año pasado dispusimos la creación del fondo “NAVIDAD PARA LOS TRABAJADORES” a través del cual se efectuó el pago de más de 3,400 millones de pesos a quienes estuvieron suspendidos en algún momento de 2020, para ayudar a completar sus ingresos de salario de Navidad.


A esto se sumó la entrega del Bono Navideño a 1 millón 400 mil hogares. Cambiamos las cajas de navidad, las filas y el maltrato a la población por un método más transparente y humano, para que los más humildes pudieran celebrar las fiestas navideñas de una manera más digna.


Con todas estas medidas hemos querido resguardar la economía doméstica y garantizar la protección social y los derechos de los ciudadanos.


No obstante, a pesar de estos avances, creemos que las condiciones de acceso a los programas de asistencia social deben cambiar. Estamos trabajando para eliminar los abusos del pasado y desterrar de una vez y para siempre el clientelismo que tantos perjuicios ha causado a una parte importante de nuestros compatriotas y a las arcas del Estado.


Por eso hemos instruido al Sistema Único de Beneficiarios para que actualice el padrón de hogares elegibles de los programas sociales y conforme el Registro Social Universal de Hogares y el Registro Único de Beneficiarios.


No solo se trata de gastar más, sino de gastar mejor. Y en esta línea trabajamos siempre.


Pero aun en mitad de la crisis, no solo hemos respondido a los problemas más acuciantes, sino que también hemos introducido cambios que transforman de manera decisiva y para siempre muchas de las estructuras de nuestro país, como es el caso del sistema de salud.


En mi toma de posesión dije que incluiríamos a más de dos millones de dominicanos en el SENASA. Hoy les puedo anunciar con satisfacción que hemos sumado ya a más de 2 millones 200 mil personas.


La protección de la salud a través del seguro SENASA es ya UNIVERSAL Y GRATUITA para todas las familias de nuestro país.


Pero no nos hemos quedado ahí, la transformación sigue.


Este gobierno ha elevado el presupuesto en salud hasta los 107,389 millones de pesos. La cifra más alta de nuestra historia.


Con este monto, estamos acometiendo la reforma de más de 24 centros sanitarios en todo el país, como la apertura del hospital de Bocachica, que encontramos al 40% de ejecución y ya hemos inaugurado, o el Cabral y Baez, que tras siete años de construcción ya está prácticamente terminado, así como el centro de aislamiento de Azua entre otros.






También hemos abierto el Hospital de Bonao, así como 7 unidades de atención primaria, y proyectamos abrir en pocos meses la ciudad sanitaria Luis Eduardo Aybar donde hemos invertido, desde el 16 de agosto, alrededor de 450 millones de pesos para su remodelación. También reiniciamos la construcción del hospital general Dr. Nelson Astacio en Santo Domingo Norte que concluirá este ano y el regional San Vicente de Paul en San Francisco de Macorís que concluirá a finales del 2022.


Y a la vez que hacemos todo esto, estamos dotando de mejores medios a los profesionales de la salud, con quienes nos hemos comprometido a aumentar sus salarios, y hemos sumado al sistema 300 camas hospitalarias, con la previsión de incorporar alrededor de 900 más a lo largo de este 2021.


Junto con este extraordinario esfuerzo e inversión en salud, la educación ha sido otra de nuestras grandes prioridades.


El modelo educativo que heredamos de anteriores administraciones no funciona, o al menos no como debería, es un modelo del pasado que no llega a todos los alumnos en igualdad de condiciones, que no genera calidad y que no prepara a los estudiantes para el trabajo.


Por ello, hemos convertido en bandera de nuestro gobierno la inclusión efectiva de todas las dominicanas y dominicanos a los procesos educacionales, mejorarlos, y no dejar a nadie fuera ni atrás.


Este año el reto del sistema educativo ha sido mayúsculo, precisamente porque el compromiso de mejorar la educación se ha encontrado de frente con los efectos de la pandemia, que ha imposibilitado la vuelta a las aulas de forma segura.








Por eso hemos decidido continuar desarrollando y fortaleciendo la nueva modalidad de educación a distancia, para cuya implementación hemos dispuesto los recursos económicos y humanos necesarios a fin de que todos los estudiantes puedan ejercer su derecho a una educación de calidad sin importar las circunstancias.


Para eso hemos llevado a cabo la capacitación de más de 100,000 docentes de todos los niveles, en el uso de tecnologías aplicadas a la educación a distancia.


En nuestros primeros cuatro meses de gestión, distribuimos además 64,055 dispositivos a maestros y maestras, para completar el cien por ciento de la matrícula del personal docente y 118,992 equipos para estudiantes, alcanzando en ese corto tiempo un total de 183,147 dispositivos tecnológicos.

Estas entregas de dispositivos y capacitaciones docentes eran indispensables para emprender la moderna modalidad de educación a distancia y la estrategia “Aprendemos en Casa”, que se lleva a cabo bajo una formidable combinación de medios de radio, impresos, internet y televisión.


En los próximos días estaremos recibiendo la llegada de muchos más dispositivos tecnológicos, lo que nos permitirá, como ya dije en esta Asamblea en agosto, acabar con la inaceptable brecha digital que separa injustamente a unos estudiantes de otros por su situación económica.


Durante nuestro mandato, ningún niño o niña, ningún joven, ningún adolescente tendrá menos opciones de futuro a causa del nivel económico de sus padres. Este gobierno garantiza y garantizará siempre la igualdad de oportunidades, con pandemia o sin pandemia.





La próxima semana el Ministerio de Educación anunciará el cronograma para el retorno gradual, voluntario y bajo consentimiento familiar a la presencialidad en las escuelas. Hemos incluido a todo el personal docente en una de las primeras fases en el protocolo de vacunación, porque somos conscientes de que el retorno seguro a las aulas requiere de proteger la salud y la vida de nuestros maestros y maestras.


Pero nuestro compromiso es con todos los niveles de la educación. En ese sentido, hemos entregado 234.5 millones de pesos adicionales a su presupuesto a la Universidad Autónoma de Santo Domingo para hacer frente a los requerimientos para la formación a través de medios virtuales.


Además, para apoyar a los universitarios, de universidades privadas, que han perdido sus trabajos, hemos puesto en marcha el Bono Estudio Contigo con el que buscamos evitar su abandono definitivo de las aulas, garantizándoles que puedan concluir con éxito sus respectivas carreras universitarias.


Señoras y señores,


El enorme esfuerzo e inversión que hemos hecho en protección social, salud y educación, no sería sostenible si no conseguimos un relanzamiento económico y sentamos las bases de una economía sana y competitiva.


Es por eso que el gobierno ha desplegado en los diferentes ámbitos económicos una intensa agenda que nos permite afirmar que en el año 2021 el crecimiento económico será notorio e impactará positivamente en todos los sectores de la sociedad.


La situación económica que encontramos a nuestra llegada al gobierno era de una enorme gravedad.


Por ello, tuvimos que actuar con rapidez sobre los sectores más afectados por la pandemia al tiempo que diseñamos planes dirigidos a sostenerlos y prepararlos para su relanzamiento.


Lo primero que hicimos fue presentar un plan de apoyo a nuestro sector turístico, que como todos saben es clave para nuestra economía y sufría una caída sin precedentes.


Para que se hagan una idea, el pasado mes de marzo se cerraron los aeropuertos internacionales, y durante los siguientes meses la entrada de turistas había descendido un 90%


Ante este escenario, el gobierno actuó con determinación.


Así, se conformó el Gabinete Turístico, que lanzó en septiembre un Plan de Recuperación, con el objetivo de lograr reincorporar a los más de 100 mil empleos directos que había perdido el sector, activar la cadena de valor y seguir posicionando nuestro país como destino líder en la región.


Este plan incluyó el lanzamiento de nuevos protocolos, certificados tanto por SafeTravel como por Bureau Veritas en España, empresa líder mundial en certificaciones de calidad.


Este trabajo ha dado ya sus frutos: en su reciente visita al país, el Secretario General de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili, afirmó que fue testigo de que la República Dominicana es un ejemplo en el mundo de cómo se puede gestionar el turismo con protocolos responsables en época de pandemia.


Fuimos el primer país en lanzar un Plan de asistencia al viajero con cobertura COVID -19 totalmente gratuito para turistas durante su estadía en hoteles.


Lanzamos también el plan “Embajadores de lo Nuestro”, con el objetivo de incentivar el turismo interno, mediante facilidades financieras, ofertas en tarifas, y a la vez apoyando al sector de agencias de viajes y tour operadores. Este plan tuvo una fuerte acogida logrando que en fines de semana la tasa de ocupación se incrementara del 22% al 70% con respecto al resto de la semana.


Desde nuestra llegada hemos sido testigos de la reapertura de más de 8,200 habitaciones hoteleras en los diferentes puntos turísticos del país, y duplicamos la tasa de ocupación. Sin duda alguna estamos liderando el crecimiento del turismo en la región.


Pero debo confesarles que, si bien me alegra ver la llegada de turistas, lo que más satisfacción me produce es la recuperación de los empleos de los dominicanos. En los últimos 6 meses hemos recuperado más de 60,000 directos, y al menos 200,000 indirectos dentro de la cadena de valor.


Y aun en la pandemia siguen las nuevas inversiones de nuevos proyectos. Hemos dado el primer picazo a mas de 10 nuevos hoteles entre ellos marcas prestigiosas internacionales como St Regis en Cap Cana y Hyatt Place en Santo Domingo. Al mismo tiempo se han aprobado proyectos por 2,400 nuevas habitaciones y mas de 14,600 habitaciones en construcción y remodelación.


Con la misma intención de generar empleo en el sector y hacerlo cada vez más atractivo, después de 4 años de estancamiento, dimos inicio a la segunda fase del Proyecto de Revitalización de la Zona Colonial de Santo Domingo, que cuenta con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo.


Y en esta misma línea de potenciar todos los rincones de nuestro país, también estamos trabajando conjuntamente con las asociaciones de Santiago de los Caballeros en un plan de remodelación de su centro histórico para convertirlo en un espacio de cultura, arte y entretenimiento, y remodelaremos el centro de San Francisco de Macorís junto con la asociación de desarrollo del municipio para mejorar la calidad de vida de esa pujante ciudad, capital del nordeste.



De forma coordinada entre el ministerio de turismo y otras administraciones, estamos trabajando también en un proyecto integral de relanzamiento de la Costa Norte, a través de la construcción de la Carretera del Ambar en una alianza público-privada que acometerá además el desarrollo urbanístico de 8 millones y medio de metros cuadrados, en los que se construirán nueve nuevos hoteles de marca mundial y el “DR Silicon Beach” en Puerto Plata.


Un ecosistema de creatividad e innovación donde confluirán empresas de tecnología, universidades nacionales e internacionales, Centros de investigación, corporativas y manufactura, que podrán instalarse y tener todas las facilidades para desarrollar sus productos y servicios.


Los jóvenes dominicanos son tan talentosos como los más del mundo, y serán los grandes protagonistas de este proyecto, a través del cual tendrán todo un ecosistema de empresas en el que desarrollar su creatividad, consiguiendo con ello nuevas oportunidades de formación y empleo.


Completará esta gran inversión en el norte del país la futura puesta en marcha de unos estudios cinematográficos, cuya dimensión, y la implicación de compañías y actores internacionales, seguro les sorprenderán.


Pero, la ayuda a nuestro sector turístico y el desarrollo de nuevos emplazamientos en el país no ha sido nuestra única preocupación en esta crisis.

Somos conscientes de que la mayoría de los dominicanos trabajan en una Mipyme o tiene relación con ellas.

Estamos hablando de más de 233 mil unidades productivas formalizadas que emplean a más de 642 mil personas; y llegan a 2.2 millones de empleos cuando se incluyen los informales.

Apoyarles en este momento es imprescindible para que la economía pueda recuperar su normalidad.


Por eso, desde el primer momento hemos movilizado todos los recursos disponibles para abrirles una ventana de crédito que les permita obtener liquidez y sobrevivir.

Así, hemos puesto en marcha un paquete de estímulo monetario que ha facilitado, entre otras cosas, liquidez rápida destinada a las Mipymes por un monto total de 20 mil 600 millones de pesos.


Además, se habilitó una ventanilla de liquidez de corto plazo por hasta 15 mil millones para ser canalizados al financiamiento de las Mipymes y otros microcréditos, a través del Banco de Reservas y del resto de las entidades de intermediación financiera que estén interesadas en acceder a esta facilidad.


Asimismo, se han canalizado iniciativas importantes a través del Consejo de Promoción y Apoyo a la Mipyme (PROMIPYME), donde de agosto a la fecha se han desembolsado créditos por más de 3,800 millones de pesos.


Adicionalmente, en enero anunciamos el Plan Nacional de Rescate de las Mipymes donde dotamos a esta institución de 2,500 millones adicionales para préstamos de capital de trabajo y bajo condiciones especiales, con seis meses de plazo para pago de capital. En un mes se han logrado canalizar ya 900 millones de pesos a este segmento empresarial tan importante. No dejaremos que ningún emprendedor o microempresario se quede atrás en la recuperación.


Como ven, estamos al lado de todos los sectores productivos, grandes, medianos y pequeños; formales e informales, los escuchamos y trabajamos por todos y con todos. Y lo hacemos con un único propósito: mantener y generar empleo.



Así, próximamente daremos a conocer los detalles del programa “República Dominicana TRABAJA” consistente en acercar el empleo digno a los más necesitados.


Para ello pondremos en marcha una plataforma digital de intermediación de quienes buscan trabajo, tanto en el sector privado como en el público, que identifique las necesidades del mercado laboral y coordine la capacitación de los trabajadores con dichas necesidades para el corto, mediano y largo plazo.


Esta iniciativa tendrá componentes especiales para la dominicanización de la mano de obra, sobre todo en sectores como la construcción y el agropecuario. Igualmente, fomentará la colocación en empleos formales de las personas en igualdad de oportunidades, sin discriminación por género, discapacidad o credo.


Además, en vista de que este ha sido declarado por la Organización de las Naciones Unidas como el año contra el trabajo infantil, este programa instaurará un sello del gobierno dominicano desde el Ministerio de Trabajo para que los servicios y productos puedan certificarse como “Libres de Trabajo Infantil”


Asambleístas,


Un sector al que hemos dedicado una atención especial por su impacto en la vida de todos los dominicanos es el agropecuario, consciente de que la agricultura es clave para la recuperación económica por sus aportes a la seguridad alimentaria, la generación de divisas y la creación de empleos.


Al asumir el Gobierno, el pasado 16 de agosto, encontramos un sector agropecuario disperso, carente de planes y con los servicios esenciales sumidos en un profundo deterioro. El sistema de extensión agrícola a través del cual le llega la asistencia técnica al productor había desaparecido, el mantenimiento a canales de riego y caminos rurales estaba profundamente descuidado, así como también el apoyo a la comercialización.


Este sector estaba endeudado y desmotivado, fruto de un modelo económico que favorecía el consumo de bienes agropecuarios importados en detrimento de la producción nacional.