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Johan Camargo trabaja con paciencia para estar en las Grandes Ligas

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Johan Camargo no es el típico pelotero al que la adversidad lo amilana, el panameño es sinónimo de paciencia y el saber aprovechar las oportunidades en las Mayores lo ha llevado hasta el gran espectáculo, los tempranos 25 años.

“Primero es estar saludable, para poder competir y mejorar esos puntos que hicieron falta el año pasado. Además, fortalecer lesiones y estirarme un poco, que hacen que el cuerpo se mantenga más suelto y estar saludable”, dijo el pelotero panameño.

Este año en los planes de los Bravos de Atlanta está mover al panameño a los jardines por la llegada del estadounidense Josh Donaldson, pero qué tan cómodo estaría Johan Camargo en los jardines, cuando la mayoría del tiempo, ha jugado en el cuadro interior.

“Yo siempre he dicho que soy de los beisbolistas a los que le gusta jugar y ganar (…) no importa la posición que juegue”, señaló.

Sobre la llegada de Donaldson señaló que “en mi caso es aprovechar esa experiencia y aprender de él”.

Revela que uno de sus grandes temores es que “no le dieran la oportunidad de jugar cuando subió a las Grandes Ligas”.

“Mi mayor temor es que no me dieran el chance o la oportunidad. Siempre pedí que me dieran la oportunidad para aprovechar el momento y crecer. Sea empezando por un turno al bate, siempre tuve miedo a eso, a que no me dieran la oportunidad que le dan a uno cuando empieza”, señaló.

Camargo reiteró que su objetivo este año es estar en la alineación, independientemente en la posición que le requiera, pero ¿qué pasaría si no pasa lo que espera?.

“Siempre y cuando haya oportunidad, hay que aprovecharlas. Esperar el momento, eso lo dejo en manos de Dios, al que le pido salud”, mencionó.

El pelotero que comenzó sus pasos en el béisbol en el barrio de Bethania, en la capital panameña, no se considera ni defensivo ni ofensivo, en cuanto al béisbol se refiere, sino más bien como un “ganador”.

De manera interesante, Camargo aclaró que es un apasionado por el fútbol, al punto que tuvo que negociar con su padre para seguir jugando al fútbol y darle algo de tiempo al béisbol.

“Me gustaba el fútbol de primero. Mi papá siempre insistió e incluso llegue a molestarme de vez en cuando porque me llevaba a jugar béisbol. Hizo un negocio conmigo, que yo los días de semana iba a jugar fútbol, pero los fines de semanas me dedicara al béisbol. Inclusive la gente lo llamaba cuando me veían jugando fútbol”, comentó.

Agregó que hoy en día está agradecido con la insistencia de su padre y que la influencia del fútbol lo ha ayudado a mover bien los pies, lo que ha utilizado en el béisbol.

“Llega el momento del béisbol, le tomé cariño y empieza más que todo a gustarme y a divertirme, hoy en día le agradezco más a mi papá por esa insistencia”, señaló.

En esos días malos, Camargo revela que siempre hace una llamada a amigos o familiares, pero es consciente que “siempre hay un mañana, los días malos pasan y mañana resolvemos”.

Camargo la pasada temporada disparó 19 cuadrangulares y el pelotero se lo atribuye a la coordinación, más allá de la fuerza.

“Hay un proceso de aprender a usar tus manos y luego incluyes los pies, siempre depende mucho de la habilidad de cada uno. Aprendí a darle a la pelota y tomar un poco de peso, en eso está el secreto de los cuadrangulares”, apuntó.

Señaló que Mariano Rivera, el segundo panameño en entrar al Salón de la Fama y primer con el 100 % de los votos, para él es un ejemplo a seguir, y a pesar de estar enfocado en tener una larga carrera en las Mayores, quien quita que entre sus objetivos sea emularlo.

Camargo reveló que su firma fue por 40.000 dólares, 10 julio de 2011 y el que le dio la oportunidad de este periplo en las Mayores fue Luis Ortiz.

“Cuando firmas un pelotero de 50.000 dólares para abajo, sinceramente es un pelotero botado, porque le dan un chance para llenar un equipo, yo siempre dije, en buen panameño, ‘dame lo que quieras yo voy para allá a ver como pasan las cosas’”.

Abundó que a pesar de que ahora mismo firman prospecto arriba del millón de dólares, “el dinero no hace el pelotero”.

“Habían peloteros delante mío, que valían millones de dólares, pero yo siempre me mostré paciente y dije cuando yo juegue, yo no creo que salga de esa alineación”, precisó.

El panameño se mostró contento porque Panamá fuese casa y campeón de la Serie del Caribe y manifestó que su sueño es ver a Panamá triunfando con más grandes ligas y trabajar con la niñez.

“Mi mensaje a la niñez, que le gusta el béisbol, es que primero se eduquen, aprendan inglés desde chico, yo no tuve esa oportunidad de hacerlo; y se desarrollen como peloteros”, dijo.


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