Connect with us

caso Odebrecht

Apresan ebrio al expresidente peruano Alejandro Toledo

Published

on

El expresidente peruano Alejandro Toledo fue arrestado el domingo por embriaguez en Estados Unidos, lo que puso de nuevo en relieve la figura rodeada de mentiras, engaños, escándalos e irregularidades del veterano político, quien se declaró el lunes víctima de un “complot” por este suceso.

Toledo fue detenido por las autoridades del condado de San Mateo, cerca de San Francisco (EE.UU.), donde reside mientras aguarda el desarrollo de un proceso de extradición en marcha desde 2017 e iniciado por la Justicia peruana por supuestamente haber recibido sobornos millonarios de la empresa brasileña Odebrecht.

“Yo estoy aquí trabajando en mi oficina. No quiero alimentar lo que han hecho en el Perú”, indicó Toledo en una conversación telefónica con Efe en la que no desmintió haber sido detenido, tal y como confirmó la Cancillería peruana.

El exmandatario se mostró irritado por la información y evitó ofrecer su versión de los hechos más allá de declarar que se trata de un complot organizado desde su país de origen.

Fue la Cancillería la que confirmó oficialmente que Toledo, quien gobernó entre 2001 y 2006, había sido arrestado y puesto en custodia por las autoridades californianas por encontrarse en estado de embriaguez en un restaurante.

El Gobierno peruano indicó que Toledo fue liberado de su detención a las 10.30 hora local, debido a que el comportamiento del exmandatario constituye tan solo “una falta” según la legislación del estado.

Así se puso fin a un cruce de informaciones y desmentidos tanto del expresidente como de sus abogados, que negaron en reiteradas ocasiones que hubiera sido detenido, hubiera tenido “algún incidente” con la policía y afirmaron que las informaciones de su detención eran dichos “no corroborados”.

“Esas son especulaciones. (Le pregunté) si había sido detenido y me dijo que estaba en su casa, que no ha sido notificado de nada y que no ha tenido ningún percance”, afirmó en declaraciones al Canal N de la televisión peruana su abogado, Roberto Su, apenas minutos antes de que la Cancillería enviara su comunicado.

La detención de Toledo no tuvo relación alguna con el proceso de extradición en curso que se sigue en su contra, un largo trámite que arrancó en febrero de 2017, cuando se supo que testigos de la empresa Odebrecht confesaron haber pagado 20 millones de dólares a Toledo cuando aún era presidente para obtener concursos públicos.

El escándalo estalló cuando Pedro Pablo Kuczynski, quien fuera primer ministro y ministro de Economía bajo Toledo, ocupaba la Presidencia de Perú.

Toledo siempre ha negado vínculos con la corrupción y afirmó en diversas ocasiones que todo es un ataque de sus enemigos políticos, si bien otras confesiones, como la de su supuesto testaferro y antiguo amigo, el israelí Josef Maiman, parecen confirmar lo dicho por los directivos de Odebrecht.

El pasado 31 de enero se confirmó finalmente que el Departamento de Justicia de Estados Unidos está revisando el pedido de extradición solicitado por Perú por los presuntos delitos de lavado de activos, colusión y tráfico de influencias en agravio del Estado peruano.

Este mes de febrero, la Fiscalía de Perú anunció que llegó a un acuerdo de colaboración eficaz (delación premiada) con Maiman, quien habría reconocido haber ayudado a Toledo a recibir los pagos de Odebrecht y blanquear el dinero a través de paraísos fiscales.

Esta no es tampoco la primera vez que Toledo es sorprendido en mitad de flagrantes mentiras, como cuando denunció que en 1998 había sido secuestrado para tratar de explicar unas fotos en las que aparecía en una fiesta con alcohol, mujeres y drogas en un hostal de Lima.

También negó en diversas ocasiones durante la campaña electoral de 2001 a su hija Zaraí, fruto de una relación extramatrimonial, a quien finalmente reconoció siendo presidente tras acceder a realizar una prueba de ADN.

Sus escándalos más sonados

La detención del expresidente peruano Alejandro Toledo en Estados Unidos por encontrarse ebrio, cuando está pendiente de resolverse un pedido de extradición, es el último capítulo de una dilatada trayectoria de escándalos que incluye sexo, alcohol, drogas y una hija no reconocida, sin contar la corrupción.

Toledo, que en medios peruanos negó el incidente, pasó la noche del domingo en la cárcel de Red Wood, de San Francisco, tras haber bebido demasiado en un restaurante, según confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú, en un episodio que hace recordar estos capítulos del presidente más “parrandero” de Perú:

1.- DESENFRENO EN EL MELODY

Todavía es claramente recordado por los peruanos cuando Toledo (2001-2006) esgrimió un supuesto secuestro para explicar la difusión de unas fotos donde aparecía sonriente y abrazado a un nutrido grupo de exuberantes mujeres con las que entrelazaba sus piernas frente a una mesa atiborrada de bebidas alcohólicas.

Las instantáneas aparecidas en el semanario Caretas durante la campaña a las elecciones presidenciales que ganó en 2001 habían sido tomadas en 1998 durante una noche de desenfreno en el hostal Melody, en Lima.

“Lo único que recuerdo es un pañuelo puesto en la nariz, en la boca”, manifestó entonces Toledo, en una versión secundada por su esposa, la belga Eliane Karp, donde culpaba a Vladimiro Montesinos, exasesor del expresidente Alberto Fujimori, de secuestrarlo y obligarlo a dejarse grabar teniendo sexo para luego extorsionarlo.

Tanto la investigación de la revista como de la Policía determinaron que no hubo secuestro alguno y que aquella noche Toledo visitó tres hoteles acompañado por tres mujeres, en una larga jornada de sexo, alcohol y drogas.

2.- ZARAÍ, LA HIJA NEGADA

Más sonado fue aún el caso de Zaraí, la hija de una relación adúltera que Toledo no quiso reconocer durante la campaña de las elecciones de 2001 pero a la que no tuvo más remedio que firmar como sangre de su sangre tras acceder, un año y medio más tarde, cuando ya era presidente, a hacerse la prueba de ADN.

Al reconocimiento le siguieron varias denuncias presentadas por no cumplir “regularmente” con la pensión alimenticia que se había comprometido a dar a su hija.

“La relación es muy buena. Estoy muy orgulloso de ella”, afirmó Toledo sobre Zaraí hace tres años, en una entrevista en el marco de las elecciones presidenciales de 2016, pero ella, que ha estudiado Sociología, declinó en otra entrevista decir si se hablaba con su padre.

3.- EL AVIÓN PARRANDERO

“No hay ningún avión parrandero”, aseguraba Toledo en 2006 desde Madrid durante un viaje oficial por España del que la prensa peruana advirtió que sus integrantes iban pasados de copas cuando debían abordar la aeronave para viajar de Málaga a la capital española.

El diario Perú 21 informaba entonces que el encargado de protocolo de la Cancillería peruana se había quedado dormido en su asiento y al ser despertado por sus colegas solo atinó a cantar “¡Pásame la botella!”, el estribillo de una popular canción.

Otro funcionario gritó “¡Allá va el avión parrandero!” cuando la comitiva finalmente avistó la nave presidencial, indicó el diario Ojo.

4.- LADY BARDALES, LA ESCOLTA

Un año antes, en 2005, saltó a la luz el romance que Toledo tenía con Lady Bardales, una voluptuosa teniente de la Policía que ejercía de escolta del presidente y que luego fue investigada por un presunto enriquecimiento ilícito y desbalance patrimonial.

El romance fue confirmado en 2016 en el programa “El valor de la verdad” por el actual ministro de Vivienda, Carlos Bruce, quien también ocupó esa cartera durante el Gobierno de Toledo, del que también comentó que en varias ocasiones se lo llevaban cargado cuando bebía demasiado en alguna actividad.

“Tenía buena cabeza, pero no sé por qué él tenía mucha afición al trago. Le daba por épocas: a veces vodka, a veces pisco. Después de volver de Estados Unidos tras ser presidente, ya no tomaba whisky”, recordó Bruce.

5.- LA “HORA CABANA”.

Durante el período presidencial de Toledo se hizo muy popular la expresión “la ‘Hora Cabana, la hora que al presidente le da la gana”, que aludía a los constantes y grandes episodios de impuntualidad del gobernante para asistir a actos públicos, especialmente si eran a primera hora del día.

Cabana es el pequeño, remoto y humilde pueblo de los Andes peruanos donde nació Toledo, y sobre el que construyó su discurso de hombre hecho a sí mismo que lo llevó a estudiar Economía en la Universidad de Stanford (Estados Unidos). EFE/Fernando Gimeno


Continue Reading