Connect with us

NACIONALES

Salve vidas: lávese las manos

Published

on

SANTO DOMINGO.- Lavarse las manos con agua y jabón es una labor sencilla si lo traducimos en el tiempo y la energía que invertimos en ello. Sin embargo, puede ser clave para la supervivencia de millones de personas, que con este simple gesto reducirían un alto porcentaje de muertes por diarrea e infecciones respiratorias en todo el mundo.

Enfermedades serias como la meningitis, bronquiolitis, hepatitis A, y la mayoría de los tipos de diarrea infecciosa pueden evitarse con el simple acto de lavarse las manos adecuadamente. Inculcar este hábito a los niños desde que son pequeños es fundamental para su salud.

Así lo ha recordado la Organización Mundial de la Salud (OMS), con motivo del Día Mundial del Lavado de Manos que es celebrado desde el 2008 cada 15 de octubre, con el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y que este año lleva el lema “está en sus manos prevenir la sepsis en la atención sanitaria”.

Este lema es un llamado a los profesionales de la salud a velar por la buena higiene de sus manos al momento de cualquier intervención hacia el paciente, para evitar la septicemia, una infección en la sangre que va progresando al grado que afecta no solamente piel, sino que se va a órganos y tejidos, y puede ocasionar inclusive la muerte, según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

La bioanalista Fredesvinda Begazo, asesora del departamento de aseguramiento de calidad del laboratorio Novo recuerda que la higiene de las manos en la atención sanitaria, ya sea manipular una herida quirúrgica o al realizar una inyección, es una aliada en la prevención de contagio de bacterias e infecciones en todos los ambientes.

En ese sentido, la OMS indica que en los países en desarrollo, el riesgo de infección relacionada con la atención sanitaria es de 2 a 20 veces mayor que en los países desarrollados. En algunos países en desarrollo, la proporción de pacientes afectados puede superar el 25% de lo ingresados.

Para un lavado correcto de las manos es necesario tomarse el tiempo adecuado, entre 40 y 60 segundos, prestando especial cuidado y entereza en sus cinco fases: mojado, enjabonado, frotado, aclarado y secado, afirma Begazo, y continúa con que “las soluciones hidroalcohólicas, como las ‘manitos limpias‘ no son equivalentes al lavado de manos con agua y jabón, por lo que no son confiables, a menos que estas contengan el compuesto amonio cuaternario de quinta generación, que sí es efectivo para la eliminación de bacterias”.

Image

Tras 10 años del programa de la OMS “Una atención limpia es una atención más segura”, la institución explica que dentro del ámbito hospitalario hay cinco momentos clave en los que hay que velar por una buena higiene de las manos: antes de tocar a un paciente, antes de los procedimientos de limpieza y asépticos, después de tener contacto con líquidos corporales, después de tocar a un paciente, después de tocar el entorno de un paciente.

También, existen formas en que podemos mejorar la higiene en nuestras manos, tales como tener uñas cortas, sin esmaltes, evitar el uso de pulseras y cuidar la piel de cortes o heridas dentro y fuera del hospital.

Las redes sociales unen

Desde el 2019 las etiquetas #DíaMundialDelLavadoDeManos y en inglés #GlobalHandwashingDay), se encuentra activas. Ambas con mayor frecuencia de publicaciones en el mes de octubre, pero sin quedar en el olvido el resto del año.

El fin de su uso es crear una conversación global sobre la importancia del lavado de manos e inspirar una mayor inversión en los esfuerzos de esta práctica a nivel mundial. Cuentas como UNICEF, OMS, OPS y el centro para el Desarrollo y Justicia Social, han realizado publicaciones bajo esta etiqueta, así como instituciones comprometidas con la causa.

Tras 10 años del programa de la OMS “Una atención limpia es una atención más segura”, la institución explica los cinco momentos clave en los que los profesionales de la salud deben velar por una buena higiene de las manos: antes de tocar a un paciente, antes de los procedimientos de limpieza y asépticos (por ejemplo, la inserción de dispositivos como catéteres), después de tener contacto con líquidos corporales, después de tocar a un paciente, después de tocar el entorno de un paciente.


Continue Reading